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Tuesday, March 15, 2016

Vacunación Obligatoria: ¿Cielo o Abismo?

Si la vacunación debe ser obligatoria es un debate que de vez en cuando salta a la palestra de la opinión púbica. Generalmete es traído a colación por los medios de comunicación aprovechando el oportunismo de algún nuevo caso de enfermedad que se podría haber evitado con la vacunación. En medicina, y sobre todo a estos niveles de salud poblacional, como en el fútbol; todo el mundo tiene una opinión. Por desgracia y como ocurre frecuentemente la mayoría de estas opiniones carecen de cualquier atisbo de evidencia.

En un intento de poner en orden mis ideas y de arrojar algo de luz sobre el asunto, he estado leyendo alguna información al respecto y me gustaría compartir las principales conclusiones a las que he llegado:

1.- El principal motivo para que algunas vacunas fueran obligatorias es ético, un aspecto al que casi nadie alude en este debate. Existe la necesidad de generar una inmunidad de rebaño de la que se puedan beneficiar aquellas personas que no pueden vacunarse por motivos clínicos (inmunodepresión fundamentalmente) o sociales (colectivos en riesgo de exclusión o excluidos que son donde se suelen concentrar los casos de brotes de enfermedades prevenibles con la vacunación y que no representan un foco de oposición a la vacunación por motivos ideológicos).

2.-  Si bien parecería sensato plantearse la obligatoriedad de algunas vacunas, esto no es extensible a todas las vacunas del calendario. Tomando como referencias políticas basadas en la evidencia; parece claro que nadie plantea hacer obligatorias todas las vacunas del calendario vacunal, sino simplemente aquellas en las que exista un consenso acerca de su importancia y su papel en la salud pública (no tanto en la individual, como podrían ser las vacunas frente al tétanos o el virus del papiloma humano).

3.- El error que cometemos al asumir que la coerción como medio de acción política conseguirá los resultados que esperamos obtener. Si el objetivo para impulsar los programas de vacunación es lograr que se vacune el mayor porcentaje posible de la población debemos plantarnos si se sumará más gente a programas voluntarios de participación o a programas obligatorios. Por poner dos ejemplos sencillos tenemos el elevado índice de consumo de drogas ilegales en España, o crifras similares de interrupción voluntaria del embarazo antes y después de su legalización.

4.- Al apostar por la no coerción y la educación de la población como herramienta para que se sumen a los programas de vacunación, quizá debamos plantearnos si las campañas educacionales y de publicidad están llegando a la diana deseada y pasar de la publicidad en centros de salud a campañas que penetren en los estratos de la población donde puedan existir colectivos anti-vacunación por motivos ideológicos, de modo que podamos obtener otros puntos de vista más allá de los manidos clichés cargados de senacionalismo que nos ofrece la prensa .


En la teoría la obligatoriedad de la vacunación nos colocaría en el escenario clásico de las intervenciones en Salud Pública: la autonomía del individuo versus los beneficios de la colectividad. Pero la realidad acutalmente nos coloca en un escenario que dista bastante de esta teoría, entre otros factores por la opacidad de la administración a la hora de argumentar las diferencias entre calendarios vacunales de diferentes CC.AA. y de dar respuestas convincentes sobre por qué algunas vacunas son incluidas rápidamente en las fechas del calendario mientras que otras se demoran años y años. Lo que no hace más que alimentar algunos de los argumentos de los que se posicionan en contra de las vacunas por motivos ideológicos.



Tuesday, March 1, 2016

De Champanes Caros y Resacas


Diez de la mañana de un día de marzo de 2011. Tres decenas de autobuses provenientes de todos los municipios de la provincia llegan al aeropuerto de Castelló. Una estatua de 24 metros y 33 toneladas les da la bienvenidad en la glorieta de entrada. Los autobuses abren las puertas y los 2.000 pasajeros, en su mayoría pensionistas, bajan desorientados, algunos aún con el bocadillo en la mano.

Carlos Fabra toma la palabra: "Hay quienes dicen que estamos locos al inaugurar un aeropuerto sin aviones, pero no han entendido nada. Durante el próximo mes y medio cualquier ciudadano que lo desee podrá visitar la terminal o caminar por las pistas de aterrizaje, algo que evidentemente no podrían hacer si fueran a despegar o aterrizar aviones." Un poco más atrás, el presidente de la Generalitat Valenciana, Francisco Camps, aplaude y asiente convencido: "Carlos... ¡eres un visionario!" Fabra se despide: "Ciudadanos de la provincia aquí tenéis vuestro aeropuerto".

Pues bien, la Comunitat Valenciana no sólo ostentó el privilegio de inaugurar el primer aeropuerto sin aviones de España, sino que además fue pionera en Europa en aventurarse a poner en marcha un modelo de gestión privada de la sanidad como es la concesión administrativa del Hospital de Alzira. Esta forma concesional consiste en adjudicar la asistencia sanitaria especializada del Servicio Valenciano de Salud para la comarca de La Ribera (Alzira) a una Unión Temporal de Empresas (UTE) constituida por la aseguradora privada Adeslas (51%), un grupo de cajas de ahorros (45%) y empresas constructoras (4%).

En la revisión de distintos artículos que han estudiado este tipo de Colaboraciones Público Privadas (CPP) se ha llegado a la conclusión de que aunque la utilización de CPP en sanidad a nivel internacional es creciente, no hay todavía respuesta a las cuestiones de eficiencia, efectividad y aún de su conveniencia [1]. Es razonable cuestionarse la posible superioridad de estos modelos en otros países Europeos, pero en el contexto que hemos retratado más arriba los resultados eran previsibles.

Para empezar, tenemos al entonces presidente de la Diputación de Castelló, Carlos Fabra,  entre rejas desde 2014 y un aeropuerto inaugurado sin aviones gestionado por Aerocas, una sociedad pública  de la que Fabra es el actual presidente. Y en materia de sanidad, una concesión administrativa que carece de transferencia real de riesgos a la UTE que gestiona el hospital, con un similar gasto por habitantes y calidad asistencial en comparación con centros públicos de la Comunitat Valenciana [2]. Concesión que casualmente se adjudicó a la empresa cuyo presidente es hermano del ex-consejero de justicia del gobierno de Francisco Camps.

Y es que Fabra, después de todo, tenía razón: No habíamos entendido nada. Que lástima que Berlanga ya no se encuentre entre nosotros para poder plasmar en una de sus enormes cintas este tipo de escenas que nos han sido tan cotidianas. Quizá dentro de unos años podríamos revisar su contenido y desternillarnos con sus hilarantes escenas, pero hoy por hoy aún es demasiado pronto. Porque para que ellos vivan por encima de nuestras posibilidades, nosotros tenemos que vivir por debajo de nuestras necesidades. Para que unos beban champán de 3.000 euros la botella, otros tienen que servirlo. Ellos se emborrachan, nosotros sufrimos la resaca. 


Enlaces de interés:
[1] Torchia MT, Calabro A, Morner M. (2013): "Public-Private Partnerships in the Health Care Sector: A systematic review of the literature", Public Management Review.

[2] Martín Martín JJ, López del Amo González MP, Cabasés Hita JM. (2015): "La empresa pública en la Sanidad. Prestación de Sanidad Pública por Hospitales y Ambulatorios Privados. 

Sunday, February 14, 2016

Lampedusa y la Salud


Acababa de dar comiendo en la EASP el módulo correspondiente a "Gestión Sanitaria". En el aula estábamos sentados como de costumbre, es decir, cada uno en un sitio diferente al  del día anterior.  Era un día como otro cualquiera para los alumnos del Master de Salud Pública y Gestión Sanitaria. El ambiente, como bromeamos entre los compañeros, era de asamblea permanente y a raíz de alguna pregunta que no consigo recordar surgió el debate. Si somos conscientes de que las responsables de gran cantidad de problemas de salud pública son las grandes empresas transnacionales ¿Por qué organismos gubernamentales internacionales que, cuando quieren, casi todo lo pueden no actúan con firmeza ante estas situaciones y siguen tolerando que actúen con total impunidad? [1] [2]

Está claro que el adversario es poderoso. Tanto en lo económico como en lo ideológico. No deja de ser curioso que mientras realizaba una búsqueda en Google sobre el impacto medioambiental de McDonald's durante la elaboración de sus productos (desde la cría de vacas hasta que la hamburguesa es servida envuelta en un papel en cualquier recondito local del muno) [3] , 9 de los 10 primeros resultados que obtuve vinieran de la mano de la propia empresa haciéndonos ver su compromiso con la naturaleza. Pero ¿cuántos riesgos estamos dispuestos a asumir para que lo único que no entre en riesgo sea el sistema hegemónico de mercado que marca el paso del mundo en el que vivimos?

Las opiniones fueron como nosotros: variadas. Había quienes abrazando el liberalismo, opinaban que los ciudadanos disponemos de información suficiente sobre los diversos tipos de consencuencias nocivas que el consumo de determinados productos que estas empresas facturan pueden tener sobre la salud humana, y que por tanto somos libres de elegir si los consumimos o no. Otros, menos liberales en cuanto a las reglas del mercado se refiere, éramos de la opinión de que, si había evidencia sobre lo perjudicial de determinados componentes que se utilizan en la elaboración de los productos que consumimos habitualmente, se debería restringir el uso de estos componentes y sancionar a las empresas que los utilizaran.

Todo esto me llevó a reflexionar sobre las resistencias al cambio. Sabemos de sobra de las rigideces de nuestro entorno y nuestro sistema político. Pero lo peor, sin duda, es la rigidez de muchos innovadores fingidos. Aquellos que por el miedo a perder, siempre están intentado, como decía Lampedusa, "que todo cambie para que todo siga igual" [4].

Se suele decir que la misión de los salubristas es la de desenmascarar la realidad que nos rodea. Y por eso, nosotros más que nadie, no podemos permitirnos pecar de esta fingida innovación.


Enlaces de interés:

[1] http://www.ecologiablog.com/post/6447/coca-cola-y-pepsi-cambian-la-elaboracion-de-un-ingrediente-para-evitar-una-advertencia-sobre-el-cancer

[2] http://www.greenpeace.org/espana/es/news/2016/Noticias-2016/Greenpeace-encuentra-toxicos-peligrosos-para-la-salud-en-ropa-de-marcas-como-The-North-Face-o-Mammut/

[3] https://www.veoverde.com/2012/02/sabes-cual-es-el-costo-ecologico-que-hay-detras-de-la-factura-de-una-hamburguesa-de-carne/

[4] LAMPEDUSA, GT. (1958).  El Gato Pardo . Alianza Editorial.